Al pasar la procesión del Corpus Christi, las brujas escupían a la marcha. A modo de castigo, muchas quedaron petrificadas en forma de gárgola. Que de su vacío interior fluyan las aguas de las tormentas!

No todas están aquí cumpliendo condena. Los animales mitológicos siempre han hecho una función protectora de los lugares sagrados. En Barcelona, un elefante, un unicornio y un toro son los encargados de custodiar la Santa Cruz


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