Seguramente que has pasado alguna vez por esta plaza, si bajas desde la calle Tallers como si subes desde Elisabets.

Hasta hace bien poco no presté atención al hoyo de la fachada…un agujero sin más!
Y hasta hace bien poco no supe de la existencia de los tornos de Barcelona para niñ@s huérfanos.

Este orificio servía para el abandono de recién nacidos, las madres anónimas se dirigían hasta esta calle, por entonces poco transitada, depositaban al bebé y el torno giraba.
Al otro lado del torno había una Hermana de la Caridad que acogía al bebé. Las monjas se encargaban de cuidar de los niños  huérfanos y luego pasaban a ser educados en la Casa de la Caritat.
Sobre el torno, aún se conserva una tapa con una ranura para introducir las limosnas que las madres quisieran dejar.

Quizás, estamos ante un hábito escabroso que se practicó en este lugar desde el S.XIX hasta el año 1931. Aunque hasta para los pensamientos más inhumanos, la ciudad servía de  medios para paliar miserias.