La droguería Rovira es el solucionatodo del barrio; aquí los problemas tienen solución en un santiamén.

El establecimiento se ha servido de más de cien años de química doméstica para convertirse en un museo de la alquimia, productos a granel de toda la vida y marcas que llenan de nostalgia a los más curiosos.

Ramon Rovira ya es la cuarta generación y ha especializado la tienda en cepillos de todos los tamaños, materiales y usos: cepillos para los micólogos, para lavar las patatas y también cepillos para los que tienen poco pelo…

Calle Madrazo, 127 – www.drogueriarovira.com

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